|
Querida comunidad y vecinos:
Nos dice el Papa León: "No podemos aceptar que este momento se prolongue
más, que moldee la mentalidad de los pueblos, que nos acostumbremos a la
guerra como compañera normal de la historia humana. ¡Basta!
Es el grito de los pobres y el grito de la tierra. Tenemos que devolver
al mundo la esperanza de la paz a través de la oración, el diálogo y la
fraternidad".
Cuando nació Jesús aquel pueblo experimentaba algo parecido a nuestros
días muchas veces surcados por las noches oscuras de desigualdades o
falta de oportunidades, no respeto a la vida, hambre o miserias,
violencias, tristezas, frustraciones o marginaciones.
Pero Dios los sorprendió con su luz y palabra de esperanza; así lo sigue
haciendo: movilizando en nuestras corazones y conciencias esa chispa y
voz que nos hace acercarnos al Dios Niño para reconocer y adorar al
único Señor de la Vida que nos invita a cuidarlo y hacerlo crecer entre
nosotros.
Por eso la Navidad no será repetición anual de lo mismo, sino una nueva
posibilidad firme y exigente del Ángel: "Vayan y lo encontrarán ... ".
¡Basta de vanidades para servir más!
¡Basta de enfrentamientos y construyamos la paz!
¡Basta de ambiciones para compartir lo que somos y tenemos!
¡Basta de masticar resentimientos y rencores para crecer en fraterna
comunión!
¡Basta de ninguneos y bullyng para valorarnos y acompañarnos! ...
Dejemos de lado la tentación de brillar nosotros y que la LUZ nos
ilumine para caminar en sencillez y decidida ofrenda de vida, para
aportar claridad allí donde Jesús nos conduzca.
¡FELIZ NAVIDAD y BENDECIDO AÑO NUEVO!
Un abrazo cordial
P. Lisandro, P. Ramón, P. Juan Pablo
y comunidad parroquial
 |