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La peregrinación se realizará el sábado 4 de octubre de
2025 (y madrugada del 5).
El lema para esta edición es: “Madre, danos amor para caminar con
esperanza”.
Se espera una gran concurrencia: más de un millón de peregrinos, según
la organización del Santuario de Luján.
La organización corre por cuenta de la Comisión Arquidiocesana de Piedad
Popular de la Arquidiócesis de Buenos Aires.
El Recorrido
La salida oficial será desde el Santuario de San Cayetano, ubicado en
Cuzco 150, barrio de Liniers (CABA), a las 10:00 hs del sábado 4 de
octubre.
El trayecto tiene unos 60 kilómetros aproximadamente, y va por la
avenida Rivadavia, atravesando municipios como Morón, Merlo, Moreno y
General Rodríguez, para luego empalmar con la Ruta Nacional 7 hacia
Luján.
La Imagen Peregrina de la Virgen de Luján acompañará todo el trayecto,
de día y de noche.
La llegada prevista es durante la madrugada del domingo 5 de octubre.
Para el ingreso a la ciudad de Luján, se habilitarán calles como Las
Heras y otras vías de acceso.
La Misa Central será a las 7:00 del domingo, presidida por el Arzobispo
de Buenos Aires.
La fe mariana
La fe
mariana y la peregrinación son dos pilares muy presentes en la
religiosidad popular católica, especialmente en América Latina.

La fe
mariana es la devoción o amor especial que los fieles católicos tienen
hacia la Virgen María, madre de Jesús. No se trata de adorarla —la
adoración es solo a Dios— sino de venerarla como la más cercana a Dios y
como madre espiritual de todos los creyentes.
Algunos
elementos clave de la fe mariana:
- Intercesora: Se cree que María intercede ante Dios por las
personas, como una madre que ruega por sus hijos.
- Modelo de fe: Su “sí” a Dios en la Anunciación es visto como un
ejemplo de obediencia, humildad y entrega.
- Presencia maternal: Muchos creyentes encuentran en ella
consuelo, ternura, y protección, sobre todo en momentos difíciles.
En el contexto argentino, esta fe toma formas muy concretas:
Virgen de Luján es el ícono mariano más popular del país.
También tienen gran devoción la Virgen del Rosario, la Virgen del Valle
(Catamarca), la Virgen de Itatí (Corrientes) y otras advocaciones
locales.
La fe mariana conecta lo más tierno y humano de la experiencia
cristiana: el amor de madre.
La peregrinación es una forma concreta y profunda de vivir esa fe, con
el cuerpo, la mente y el alma.
Caminar hacia un santuario mariano como Luján es, para muchos, una
manera de reencontrarse con la fe, con uno mismo, y con los demás.
Visitar la web del santuario:

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